janne teller, brutalidad y belleza (I)



Desde mi punto de vista "VEN" es uno de los libros más interesantes que he leído en los últimos meses, tanto por el estilo propuesto en su prosa (un experimento bien manejado) como por el tema (toda una crítica a la explotación de la intimidad por parte de escritores y editores). 

"VEN" es un libro pequeño y lleno de ritmo. Con su composición de frases cortas y muchísimos puntos y aparte la autora consigue situarnos dentro de la mente de un narrador cuyas ideas sufren continuos cortocircuitos ante el debate planteado. ¿Debe o no ser envíado a imprenta ese libro?

"VEN" es un permanente ir y venir del pasado lejano al pasado inmediato, del presente al futuro posible, de un futuro posible a otro, y todas sus combinaciones. El narrador evalúa la situación cambiando su forma de mirar, convirtiéndose también en la voz de los demás personajes al recordar, sopesar y enfrentar sus versiones. De esta forma "VEN" se convierte en un puzzle o agitado mapa mental que va cobrando intensidad conforme avanzan sus pensamientos.

El caos se perfila pero la estructura interna, la conclusión, la última página, mantienen tenso el hilo conductor de la historia sin decaer en ningún momento. Y es que ahí donde la des-estructura de la historia debería complicar la lectura, Janne Teller consigue crear un juego en el que el desorden generado por los contínuos saltos hace ganar fuerza al contenido. Su experimento funciona. Y leer los primeros capítulos acaba despertando pronto un vicio que no descansará hasta la última página.

"VEN" se lee rápido y con muchas ganas, adictivamente, quizás por la forma de goteo en la que está escrito, quizás seguro, pero deja una secuela o extracto de contenido que se aloja en el cerebro y que no se quiere, ni puede, ni debe olvidar. 

"VEN" es un libro que hunde el dedo en la llaga, en el lado más frío e interesado del mundo editorial, de forma poética y extraña. Un libro que subraya ahí donde la gente mira hacia otro lado, un libro único que deben leer todos aquellos a quien interese la literatura y que, sí, lo diré, debería perdurar en el tiempo.